11 junio, 2014

Alfred, el patito veloz

patoAlfred era un patito muy tímido  que no lograba conseguir amigos en el bosque donde vivía. Los demás patitos siempre lo excluían de sus juegos porque decían que él era muy pequeño y no podía lograr todas las hazañas que ellos hacían durante largas horas de juego en el bosque.

Un día Alfred logró hacerse amigo de una linda patita que no lo discriminó y que le entregó su amistad sin condición y sin importar lo que dijeran los demás, ambos pasaban muchas horas jugando y contado historias muy divertidas que los hacían divertir aún más que los juegos de los demás patos.

Poco a poco la amistad de estos dos amigos fue creciendo y causando envidia entre los demás patos, un día ellos decidieron dejar en ridículo a Alfred para que su amiga la patita se decepcionara de él y nunca más volviera a divertirse a su lado.

Los patos envidiosos crearon una gran competencia en la laguna para retar a Alfred y dejarlo como un perdedor, ellos creían que por su pequeño tamaño no iba a ganar la carrera e iba a quedar muy mal en frente de todos.  Alfred aceptó el reto y se entrenó con su amiga para el gran día de la carrera.

El día había llegado y los demás patos creían que allí se terminaría la amistad y la dicha de Alfred, al iniciar la carrera se sorprendieron mucho al ver que Alfred nadaba mucho más rápido que ellos y con una gran ventaja. Pasó todo el recorrido y Alfred logró ganar la competencia y enorgullecer a su amiga, los demás patos estaban furiosos y muy tristes por no cumplir su objetivo.

Alfred no estaba disgustado y los invitó a jugar a todos, ellos le confesaron la verdad de la carrera y la patita les dejó claro que ni perdiendo dejaría de querer a Alfred; ellos se dieron cuenta del verdadero valor de la amistad y nunca más volvieron a molestar al patito, además aprendieron que nunca se debe subestimar a alguien por su pequeño tamaño pues puede llegar a ser mejor que cualquiera.