27 junio, 2014

El amor cura

amorLucía estaba muy enamorada de Martín y nunca se fijó en nadie más, ella creía que su novio era perfecto y que la historia de amor que tenía iba a ser para siempre. Martín por el contrario solo estaba con Lucía por pasar el tiempo, él no creía en eso del amor ni en nada que tuviera que ver con sentimientos, se la pasaba poniendo sus intereses por encima de los sentimientos de Lucía y no veía el gran amor que ella le tenía.

Lucía sufría por los desaires de Martín pero nunca  se rindió a conseguir su amor, ella era muy detallista, muy atenta y le encantaba estar a su lado así fuera para ver como jugaba en su consola mientras la ignoraba. Poco a poco Lucía se daba cuenta de que Martín no la quería, ella se sentía muy triste y no entendía qué hacía mal para conseguir el amor que tanto deseaba.

A Martín nunca le importó el dolor de Lucía y siempre ignoró sus bonitas intenciones y sus lindos sentimientos. Un día Lucía iba como de costumbre a la casa de Martín, de repente vio como besaba a otra chica y la abrazaba incluso como hace mucho no lo hacía con ella. Lucía no podía del dolor y desde ese día nunca quiso saber de Martín y el amor.

Pasó algún tiempo y Lucía seguía teniendo una gran herida en su corazón, ella sentía que nada tenía sentido y procuraba mantenerse ocupada para no recordar su amor. Un día Salió al parque con una de sus amigas y allí conoció a un joven muy interesante, él era Pedro y su sonrisa logró cautivarla como nunca nadie antes lo hizo.

Pedro no podía dejar de mirar a Lucía y le gustaba mucho verla tan tímida ante él.  Los dos empezaron a compartir más tiempo juntos y poco a poco Lucía sentía que su herida se hacía menor, Pedro era muy atento con ella y tenía todos los detalles que Martín nunca le había dado, ella por primera vez sentía la felicidad y veía la posibilidad de volver a amar.

Con el pasó de los días Pedro se sentía muy enamorado de Lucía, ella tenía miedo pero decidió darle la oportunidad de compartir a su lado. Un día Martín le pidió a Lucía que regresara con él porque se había dado cuenta de que no había ninguna como ella, pero era demasiado tarde, Lucía se había enamorado para siempre de Pedro y quiso ser feliz a su lado.