22 agosto, 2014

El conejo y el león

conejoleonUn viejo león daba un paseo  por la selva, cuando de repente se topó con  un conejo gordo que le resultó muy provocativo. El león hambriento capturó al conejo y justo cuando estaba a punto de comérselo, vio pasar a un siervo que le resultó más provocativo que aquel pequeño animal. El león quiso tener una mejor cena, así que dejó al conejo bajo un árbol y de inmediato corrió a perseguir el siervo. El conejo al ver que el león lo había dejado libre, salió corriendo hasta encontrar un lugar muy seguro, donde el león nunca más pudiera alcanzarlo. Mientras tanto, el león persiguió varias horas al gran siervo, pero éste sólo corría cada vez más rápido y le quitaba toda posibilidad de tener una mejor cena.

Pasó el tiempo y el león perdió de vista al siervo y pensó que aún podía comerse el conejo. Se dijo a sí mismo, que era mejor un pequeño conejo que nada. Sin embargo, cuando llegó al lugar donde había dejado el conejo, éste ya no estaba y no lo podía hallar en ninguna parte. La selva quedó completamente vacía y el viejo león no pudo calmar su hambre.

Al día siguiente vio cuando el conejo salía de su escondite, pero se sentía muy cansado y con mucha hambre como para ir a perseguirlo. Ese día el león pensó que pudo haber comido algo, pero su ambición lo dejó sin nada. Desde entonces, el león prefirió dejar en paz al conejo y se marchó en busca de comida a otros lugares de la selva, donde pudiera cazar sin problemas y sin causar molestias a los más pequeños del lugar.