18 abril, 2014

El lobo y la luna

Había una vez un apuesto lobo que era considerado como el más apuesto de toda la manada, todas las lobas se sentían muy atraídas por él y era la envidia de muchos de los lobos de la manada. A pesar de ser tan admirado y tan envidiado, el lobo no era feliz porque no podía reunirse con su amada luna, él siempre quiso enamorar a la luna y mostrarle todo lo que sentía por ella, era un amor imposible para muchos y la burla de otros.

Un día el lobo se cansó de ser la burla y de que todos le dijeran que su amor por la luna era imposible, él quería encontrar una forma para llegar hasta su amada y estar con ella eternamente, una noche decidió escapar de la manada y corrió hasta la montaña más alta, allí empezó un camino muy largo para llegar a la cima en donde por fin vería de cerca a su enamorada.

El lobo pasó muchos días haciendo un gran recorrido por toda la montaña hasta que por fin logró llegar a la cima; él muy cansado espero hasta la noche en donde la luna llena brillaría con todo su esplendor y belleza. Ese mismo día la Luna como era de esperarse, se asomó y como siempre lo enamoró. Esa noche la manada observó desde la parte baja de la montaña como su amigo lobo daba un gran salto que se reflejó en la belleza de la luna; desde esa noche ninguno volvió a ver al lobo y todos sentían la necesidad de aullar cada vez que había luna llena; el lobo se reunió con su amada e hizo su sueño realidad, desde entonces todos los lobos admiran la luna y en ella ven ese amor que creían imposible.