13 agosto, 2014

El pasillo de la muerte

Pasillo_oscuroMargaret era una niña un poco solitaria y no le gustaba mucho estar rodeada de los demás niños en la escuela. Ella siempre se comportaba muy mal y procuraba irse a los lugares más alejados donde nadie pudiera molestarla por su forma de ser. Un día todos los niños empezaron a jugar y no quisieron invitar a Margaret porque sabían lo gruñona que era y que no iba a aceptar el juego. Margaret se quedó sola y nadie se percató de que un hombre malo se le acercaba con la intención de hacerle daño.

Ese día todos buscaban a Margaret por toda la escuela y nadie daba con su paradero, las profesoras dieron aviso a la policía y a los padres de la niña, quienes estuvieron muy preocupados. La policía llegó a investigar y luego de largas horas de trabajo, encontraron a la pequeña niña muerta en uno de los pasillos más oscuros de la escuela. Todos quedaron consternados porque a Margaret la habían matado de una manera muy cruel, era una niña rara pero no merecía que nadie le hiciera eso.

Poco a poco pasaron los días y todos parecían haber superado la muerte de la pequeña niña. Los niños preferían no ir al pasillo porque creían que allí podía estar el fantasma de la niña, pero en realidad había algo peor.

Un día dos de las niñas se retaron a ir al pasillo donde encontraron a Margaret, para saber cuál de las dos era más valiente. Las dos en una carrera corrieron hasta el fondo del pasillo y después de eso nadie volvió a saber de ellas. Una vez más encontraron dos niñas muertas y nadie sabía nada, era como si aquel asesino no tuviera vida.

Los crímenes en la escuela aumentaron hasta que ya nadie enviaba a los niños a la escuela. Un día el asesino se desesperó y empezó a raptar niños en la calle para matarlos en la escuela. La ciudad estaba en alerta y la policía continuaba trabajando. Un día decidieron volver al pasillo de la escuela y al entrar en uno de los salones vieron que había la puerta para un sótano, en aquel sótano había una gran colección de fotografías con todos los niños muertos y un hombre que estaba agonizando. Él confesó todos sus crímenes y pocas horas después murió por una herida que le propinó el único sobreviviente.