30 mayo, 2014

El títere del circo

titereJuan era un niño muy travieso y con mucho amor por los payasos y los circos. A él le gustaba mucho que su padre lo llevara a la función del circo que presentaban todos los sábados a las seis de la tarde porque allí hacían una presentación especial de “Pako”, un títere muy divertido que hablaba con la gente y hacía cosas graciosas para hacerlos reír.

Ya había llegado el sábado y Juan se preparó para ir al circo con su papá, ese día olvidó ponerse la medallita de la virgen que la había dado su mamá y también olvidó pedirle la bendición. Al llegar al circo todos estaban muy contentos por ver la función y el show de “Pako”, al momento de la presentación Juan no resistió es escaparse del lado de su papá para ir al escenario a saludar al títere.

Con una mirada aterradora y palabras chillonas el títere le habló a Juan y él se asustó mucho, corrió de nuevo donde su padre y le pidió que se fueran de la función. Esa misma noche Juan tenía mucho miedo porque no podía olvidar la mirada de ese títere, era algo maligno que le producía el mayor de los temores.

Sus padres le pidieron que se acostara y que no pensara más en lo malo que podía pasar, el niño hizo caso y se fue quedando dormido poco a poco. Después de la media noche, Juan escuchó que subían las escaleras a pasos muy cortos y con sonidos muy extraños, a medida que subía lo llamaba con una voz suave y engañadora que le repetía “Juan, vengo por ti”. El niño se asustó mucho y corrió donde sus padres, ellos se despertaron pero no vieron nada así que le pidieron que se acostara de nuevo.

Todo volvió a estar en calma cuando de repente Juan vio que a su lado estaba el títere, de inmediato sus padres oyeron un grito que los estremeció y al regresar a su cuarto vieron al niño tirado en su cama y al muñeco al lado con su corazón en la mano.