15 agosto, 2014

La brujita dulce

La brujita dulceEn un país muy lejano vivía una brujita muy buena, pero aún no sabía cómo hacer hechizos buenos. Desde que era muy niña las demás brujas la enseñaron a ser muy mala, pero ella siempre se ponía muy triste porque su mayor deseo era ser una bruja buena.

Todos los hechizos que realizaba eran un fracaso y al no encontrar quien le enseñara a ser buena, siempre estaba de mal humor y muy triste.

Un día la bruja buena escuchó cuando las demás brujas planeaban lanzar un hechizo sobre la gran montaña que rodeaba el pueblo, para que se convirtiera en un volcán que acabara con toda la población. La brujita buena quiso avisar al pueblo y deseaba poder aprender un hechizo que pudiera salvar a todos.

La brujita corrió al pueblo a avisarle a todos, pero sólo encontró rechazó por parte de las personas que le temían y la odiaban precisamente por la fama que tenían las brujas en el lugar. Sin saber qué hacer, la bruja se sentó a llorar y unos niños se acercaron para consolarla.

La bruja les contó lo que pasaba y les dijo que su mayor deseo era ser una bruja buena. Los niños le enseñaron que ser buena era muy fácil, ya que sólo tendría que desearle el bien a los demás y hacer todo lo posible por que así fuera.

Los niños le pidieron a la bruja muchos caramelos, pero ella no sabía un hechizo para dárselos, ese día ella voló a lo alto y se dio cuenta de que las brujas malvadas ya habían hecho el gran volcán y estaba a punto de estallar.

En su desespero por ayudar a la gente, la bruja buena logró hacer un hechizo por primera vez y cuando el volcán explotó sólo salió una gran lluvia de caramelos que puso muy feliz a toda la población.

Todos los niños se pusieron muy felices y le contaron al pueblo que la bruja buena los había salvado. Desde ese día la bruja buena es aceptada por todo el pueblo y se convirtió en la salvadora de todos, para que nunca más las brujas malas hicieran daño.