4 diciembre, 2016

La chica que vivia en el faro

Cierto día caminando por la playa, Laura, una joven y talentosa empresaria canadiense, estaba de vacaciones, las que siempre había soñado, en un paraíso tropical… una isla encantadora anclada en el maravilloso mar Caribe, donde además se encontraba el faro de esta historia.

La chica que vivia en el faro

Cerca de su hospedaje vio ese imponente faro. Interesada, preguntó a algunos moradores que estaban reunidos a la orilla de la playa, si habría la posibilidad de visitarlo. Los lugareños dijeron que sí, pero que era mejor que solo lo viera desde allí, pues existía la leyenda de la chica del faro.

Una noche se decidió ir a tomar unos tragos en un lindo lugar a la orilla de la playa. En el bar, Laura conoce a Amelia, una chica nacida allí quien le explica a lo sucedido en el faro.

La historia es un romance entre dos adolescentes, quienes se habían jurado amor eterno, pese a que el padre de ella un Capitán marinero, había prohibido a la joven tener novio. Siendo dos chicos en la efervescencia de la juventud. Ellos deciden irse al faro y allí entregarse su amor. Y así mismo fue… Llegaron al faro, subieron hasta lo más alto y una vez allí el tiempo se detuvo. El capitán se percata de que la joven no estaba en casa y dedujo lo inevitable, se había ido al faro.

Ciego de ira y rabia, tomó su arma y llegó al sitio, los jóvenes habían consumado su amor. Subió y los encontró, Ciego por la rabia, le apunta al joven, su hija le ruega que no lo mate, el padre lo mata y ella se lanza faro abajo cayendo por el acantilado y muere.

El capitán, muere cuando en una noche de tormenta, su barco choca contra el faro. Laura, sorprendida con la historia, pide a la joven, conocer el faro, a lo que la joven le responde con sonrisa casi instantánea que sí. Partieron a pie, ya que el camino era corto y se prestaba la noche para recorrerlo.

Habían muchas personas y parejas por al camino que llevaba al faro. De pronto, Laura desea preguntarle, el nombre de la pareja de jóvenes y se da cuenta que está sola… Regresa al bar y pregunta al cantinero, si no ha visto a la joven que le acompañó antes y este le dice:

Disculpe, señorita, en toda la noche la única dama que ha estado aquí, es usted…

Esta es la historia de la chica del faro…