30 noviembre, 2016

La historia de Santa Claus

Santa Claus, Papa Noel o San Nicolás, es el legendario personaje de la navidad que sale desde el Polo Norte todos los 24 de diciembre a entregar regalos a los niños buenos de todo el mundo. Esta es una creencia o tradición que data de años reciente y no tan antigua como creemos. Su color rojo y su forma obesa, han ido cambiado no por religión o cultura en particular, sino por la comercialización en el mundo, siendo entonces considerado como una figura muy conocida entre todos.

La historia de Santa Claus

Su reconocimiento en la cultura cristiana, tiene que ver con la antigua leyenda solar del solsticio del invierno, que los católicos del momento, adaptaron a la figura de un obispo griego de nombre Nicolás, quien vivió en el siglo VI en la ciudad de Anatolia en Turquía. Este personaje tan característico de la navidad, en realidad existió, nació en el año 280 en una pequeña ciudad llamada Mira de Licia, lo que se conoce actualmente como Turquía.

Era hijo de una familia acomodada y creció bajo los tirantes deseos de sus padres. Su padre deseaba que fuese comerciante y su madre sacerdote. Sus padres mueren y viaja a casa de un tío sacerdote y al morir a este lo nombran obispo, ya que desde los 19 años ejercía esa profesión.

Para la edad media, Santa Claus, era uno de los ídolos más venerados, pues su paso por Europa se recuerda, hasta el sol de hoy. Sus pertenencias, vestimentas, utensilios, artículos de uso personal, ya convertidas en reliquias, se conservan en la Basílica de San Nicolás en Bari (Italia).

Santa Claus es un viejo gordinflón, entusiasta, alegre que vive en el Polo Norte junto a su esposa la señora Claus y millones de duendes que le ayudan a fabricar todos los juguetes que reparte todos los años. Tiene un saco mágico donde guarda los regalos muy bien arreglados y nunca deja ninguno por fuera.

Sale a las 12:00 am del 24 de diciembre repartiendo de forma automática y veloz estos regalos a todos los niños que se portaron bien durante el año y a los que no lo hacen, les entrega carbón. De él se cuentan cientos de historias, especialmente narrando sus milagros y sus bondades para con la gente pobre.

Su trineo, tirado por renos el cual es liderado por el más joven, llamado Rodolfo. Recorre toda la bóveda celestial en su trineo, donde se oyen cascabeles y la risa de Santa; así como su inconfundible ¡Ho,Ho,Ho!