14 abril, 2014

La joven del bello rostro

JovenEn la aldea de un reino lejano, vivía una jovencita muy humilde con una belleza única que la hacía ver muy bella ante las demás; todos los días muchos pretendientes trataban de conquistarla con diferentes halagos y regalos pero ella los rechazaba de inmediato esperando a que un príncipe apareciera y la tomara como esposa.

El día anhelado por la joven finalmente llegó, un apuesto príncipe la vio y no dudó en pedirle que fuera su princesa, ella por supuesto accedió y en cuestión de días se convirtió en la hermosa princesa del reino.

Con el paso de los días la princesa se daba cuenta que su esposo no era lo que ella pensaba, era un tipo muy soberbio y tirano con todos sus empleados, trataba mal a los que lo rodeaban y humillaba a los demás mostrando sus riquezas. La princesa cada vez se sentía más decepcionada y un día decidió hacerle reclamos, el príncipe muy furioso le recordó que solo se casó con ella por su belleza y por tener una esposa envidiada por los demás hombres en el reino.

La princesa no aguantaba más los malos tratos de su esposo y las humillaciones que vivía cada día, un día decidió escapar pero su intento fue frustrado por los hombres de su esposo; en castigo por esto el príncipe la encerró en una torre custodiada por un grupo de soldados.

Pasaron los días y la princesa cada vez se sentía más triste, su único consuelo era hablar con uno de los soldados que la animaba para que no se sintiera mal, ella trató de convencerlo que la dejara escapar pero por fidelidad a su rey él no accedió a ello.

Un día al soldado se le ocurrió una gran idea para que la princesa fuera liberada, él le dijo que si quería ser libre debía desfigurar su bello rostro para que su esposo no dudara en dejarla ir, la joven se sintió muy asustada pero accedió a hacerlo. Cuando el príncipe vio a su esposa tan imperfecta no dudó en mandarla muy lejos para no pasar vergüenzas, la princesa se fue a vivir con el soldado y en él encontró el amor verdadero más allá de la apariencia.