11 diciembre, 2016

La navidad de Alfredo

Esta es la historia de la navidad de Alfredo, quien como todo niño, alegre, risueño, soñador de seis años, vive en una linda y cálida ciudad, espera con ansias este día.

La navidad de Alfredo

En la escuela, es un destacado deportista le encanta jugar a la pelota aunque en momentos descuida los estudios porque sueña llegar a ser un gran futbolista.

Alfredo es hijo y hermano, sus padres trabajadores en una tienda de alimentos en el centro de la ciudad y su hermano Jaime es solo dos años mayor que él.

Alfredo sueña con la mejor época del año y este año, la navidad de Alfredo parece va a ser bien significativa.

Su madre le cuenta en las noches antes de dormir, historias fantásticas de piratas y corsarios, como las historias de Peter Pan, historias mágicas como las de Juan y los frijoles mágicos, pero Alfredo prefiere las que su mamá va creando para él, pues estas terminan de manera sorprendente… Claro, Alfredo casi siempre se queda dormido y su mamá al día siguiente vuelve a comenzar la historia y va cambiando en cada día algo de estas.

Su papá en alguna ocasión participa y a Alfredo le gustan mucho también, más desde que le contó la historia del regalo de Santa Claus a un niño en navidad… La historia es de verdad, pues dice su papá, él conoció al niño que en la noche de navidad recibió un extraño regalo.

Inicia el cuento, “Había una vez un niño que durante el año se había portado de manera incorrecta, decía muchas mentiras y hacía muchas travesuras. Sus padres les corregían con mucho amor, pero el chico no escarmentaba.

Constantemente recibían sus padres notas del director de la escuela; los vecinos se quejaban de las travesuras, de mal gusto de su hijo y cansados de esto, los padres le dijeron al niño:

  • Ya se acerca navidad hijo mío y Santa Claus no traerá juguetes ni presentes para ti por tu mal comportamiento.

La mamá dijo:

  • Ten cuidado y no te da lo que quieres y en su lugar dejará carbón. Dijeron sus padres.

El chico no hizo caso, pensaba: “A mí no me pasará”.

Cercana la navidad, el chico continuó portándose mal, y el día de nochebuena, debajo del árbol con su nombre, un inmenso regalo esperaba por él.

Por la mañana, saltó de la cama, corrió a la sala y en el árbol su regalo… un saco de carbón.

Luego de esta historia, la navidad de Alfredo fue especial, pues siempre se comportó bien para recibir un buen regalo.