7 enero, 2014

Leía el niño

El pequeño niño quedó maravillado. Era la primera vez que leocurría, o al menos la primera que él recordase. Era como cosa demagia, pero magia que a él le sucedía y que él mismo parecíaprovocar. ¡Y todo era tan simple! Primero leía un poco de aquel libro,después cerraba los ojos… ¡y veía en su cabeza lo mismo! Fuese loque fuese, ya castillos, caballos, soldados antiguos de armadurasmuy brillantes, todo lo que leía, después, al cerrar los ojos, lo tenía éldentro, lo veía como si fuera real. Era cosa de magia, sin duda, perotan fácil y maravilloso que el niño no podía dejar de leer y, al poco,cerrar los ojos para imaginar.