18 agosto, 2014

Por amor

princesa-1Alejandrina era una humilde joven de un pequeño poblado que aunque no era lleno de riqueza, todas las personas vivían muy felices y nunca les faltaba nada. Carlota era la madre de Alejandrina y siempre se caracterizó por ser muy ambiciosa y un poco gruñona, pues detestaba el pueblo y esperaba algún día poder ser parte de la realeza. Siempre quiso que un rey la tomara por esposa pero jamás lo logró, por esa razón esperaba que Alejandrina pudiera tomar un príncipe o rey como esposo.

La humilde joven siempre iba al mercado a vender frutas y verduras para que no le faltara nada a su madre. Ella pasaba muy bien el tiempo con todos los que la rodeaban y se sentía muy feliz porque estaba perdidamente enamorada de un apuesto campesino que siempre la visitaba y le daba flores.

Un día la madre de Alejandrina le pidió que se vistiera con su atuendo más elegante y con adornos que la hicieran ver muy bella. Ella le obedeció pero no sabía que su madre le había puesto una cita con un rey que estaba muy interesado en tomarla por esposa. Por fin Carlota iba a realizar su sueño y su hija se convertiría en la reina de uno de los reinos más ricos del mundo.

Alejandrina no podía creer lo que su madre estaba haciendo y se sintió muy triste al tener que aceptar el compromiso por parte del rey. Él no era muy agradable y era mucho mayor que ella, la bella joven se sentía muy triste y no podía parar de llorar.

El día de la gran boda Alejandrina se organizó tal y como su madre se lo pidió, pero en un descuido, logró escapar con su amor verdadero y no asistió a aquel matrimonio arreglado. Ella le dejó una simple nota a su madre y se alejó para siempre de su ambición, porque deseaba ser feliz sintiendo el amor puro.