11 agosto, 2014

Te lo advertí

adverti.José era un hombre muy desagradable y sin escrúpulos, no tenía amigos y todos procuraban mantener alejado de él ya que no inspiraba nada bueno y con sólo tenerlo cerca era como estar en frente del peor de los miedos. La única que siempre quiso a José fue su madre y era la única con el poder para despertarle su lado sensible, José era muy malo pero amaba a su madre como a nadie más en el mundo.  Este hombre no tenía un trabajo y por el rechazo que tuvo siempre en la sociedad  se convirtió en un criminal de lo peor. Robaba a la gente y si ponían resistencia no dudaba en clavarles un puñal y matarlos de inmediato.

Su mamá siempre le rogaba que dejara ese horrible estilo de vida pero a él no le importaba y continuaba acumulando crímenes. Un día al ir a dormir encontró en su puerta una extraña figura en la puerta de su cuarto y a pesar de que era algo muy misterioso, a él no le dio miedo. Esta extraña figura  le dijo en una voz gruesa:  – has cobrado muchas vidas, las cuáles no te correspondían, y a quienes aún no les tocaba, quiero hacer un trato, te daré más de la vida que te corresponde, pero tendrás que matar a cada persona que yo te ordene. José sin pensarlo dos veces lo aceptó y la figura de inmediato desapareció. Desde esa noche José empezó a matar sin piedad a todos los que le ordenaba la muerte, él cumplía muy bien su trabajo y cada día cobraba más vidas.

Un día José estaba listo para cumplir con su tarea, ese día la extraña figura apareció, pero esta vez la tarea no era tan fácil, José tenía que matar a su madre. José se puso muy mal y no quiso aceptar la orden, él amaba a su madre y no era capaz de hacer algo así.

La extraña figura negra se puso muy furiosa y le dijo que tuviera mucho cuidado porque tendría una gran sorpresa. Pasaron los días y José dejó de matar por cuidar a su mamá, tenía mucho miedo de que muriera y no soportaba la idea de que le hicieran daño. Un día José iba para el cuarto de su madre, cuando escuchó la extraña voz de la figura negra… “Te lo advertí”  y solo se escuchó un fuerte grito antes de que José muriera.